
¡POR FIN! El miércoles nos enteraremos de a donde tendremos que ir las Hermandades, o bien para hacer Estación de Penitencia, o bien para desfilar.
Vale, que se han puesto barreras, vale que nos hemos encontrado con muchos debates, correveydiles...
Ahora todo queda en manos de nuestros Hermanos Mayores, al menos eso dicen.
¿Que harán ahora?
Estamos todos a expensas de nuestros directivos, los que hemos puesto nosotros, y los que ya han votado que sí, pero claro, ahora deben repetirlo para aprobar algo de lo que ya han aprobado y ahora deben votar ante el Sr. Obispo....
¡Anda!, sabiendo que no le gusta, a ver quién es el guapo que vota que no delante suya...
¡Que miedo!¿no?
Claro, miedo del que tiene algo que perder si le lleva la contra.
Señores, vamos a ser coherentes, vamos a pedir una vez más poder darle sentido a nuestros desfiles procesionales y que podamos convertirlos en Estación de penitencia, vamos a pedir poder llegar (ni siquiera entrar) al primer templo de nuestra diócesis, al templo que une a todos los cofrades, y a todos los cristianos de nuestra ciudad con nuestras cofradías.
Y todo esto, para pedir la integridad de nuestros hermanos mayores, porque ni quiero entrar a valorar las causas de tanta objeción, ni la parte estética de lo que supondría esta decisión.
Si todo esto no saliera hacia delante sería vergonzoso por parte de la Iglesia Almeriense, por parte de los dirigentes de la Agrupación, y por parte de los hermanos mayores que voten "no".

Quizás habría llegado la hora en Almería de plantearse hacer otro tipo de cartel, ya no solo por salir de la monotonía y variar un poco, es que veinte años haciendo una pintura para un cartel suponen veinte obras de arte que le crean a la Agrupación un patrimonio artístico muy importante, que incluso en un momento de necesidad podrían subastarse, ¿quién no pagaría algo de dinero por el cartel de la Semana Santa de diecisiete años atrás en el que sale su Cristo, o su Virgen?.
